Para ser leido el día 19 de Abril

Salmos Libro I 25-27
David implora dirección, perdón y protección

Capítulo 25

1 A ti, oh Jehová, levantaré mi alma.
2 Dios mío, en ti confío;
No sea yo avergonzado,
No se alegren de mí mis enemigos.

3 Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido;
Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.

4 Muéstrame, oh Jehová, tus caminos;
Enséñame tus sendas.

5 Encamíname en tu verdad, y enséñame,
Porque tú eres el Dios de mi salvación;
En ti he esperado todo el día.

6 Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus misericordias,
Que son perpetuas.

7 De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes;
Conforme a tu misericordia acuérdate de mí,
Por tu bondad, oh Jehová.

8 Bueno y recto es Jehová;
Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino.

9 Encaminará a los humildes por el juicio,
Y enseñará a los mansos su carrera.

10 Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad,
Para los que guardan su pacto y sus testimonios.

11 Por amor de tu nombre, oh Jehová,
Perdonarás también mi pecado, que es grande.

12 ¿Quién es el hombre que teme a Jehová?
El le enseñará el camino que ha de escoger.

13 Gozará él de bienestar,
Y su descendencia heredará la tierra.

14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen,
Y a ellos hará conocer su pacto.

15 Mis ojos están siempre hacia Jehová,
Porque él sacará mis pies de la red.

16 Mírame, y ten misericordia de mí,
Porque estoy solo y afligido.

17 Las angustias de mi corazón se han aumentado;
Sácame de mis congojas.

18 Mira mi aflicción y mi trabajo,
Y perdona todos mis pecados.

19 Mira mis enemigos, cómo se han multiplicado,
Y con odio violento me aborrecen.

20 Guarda mi alma, y líbrame;
No sea yo avergonzado, porque en ti confié.

21 Integridad y rectitud me guarden,
Porque en ti he esperado.

22 Redime, oh Dios, a Israel
De todas sus angustias.

Declaracioón de integridad

Capítulo 26

1 Júzgame, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado;
He confiado asimismo en Jehová sin titubear.

2 Escudríñame, oh Jehová, y pruébame;
Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón.

3 Porque tu misericordia está delante de mis ojos,
Y ando en tu verdad.

4 No me he sentado con hombres hipócritas,
Ni entré con los que andan simuladamente.

5 Aborrecí la reunión de los malignos,
Y con los impíos nunca me senté.

6 Lavaré en inocencia mis manos,
Y así andaré alrededor de tu altar, oh Jehová,

7 Para exclamar con voz de acción de gracias,
Y para contar todas tus maravillas.

8 Jehová, la habitación de tu casa he amado,
Y el lugar de la morada de tu gloria.

9 No arrebates con los pecadores mi alma,
Ni mi vida con hombres sanguinarios,

10 En cuyas manos está el mal,
Y su diestra está llena de sobornos.

11 Mas yo andaré en mi integridad;
Redímeme, y ten misericordia de mí
12 Mi pie ha estado en rectitud;
En las congregaciones bendeciré a Jehová.

Jehová es mi luz y mi salvación

Capítulo 27

1 Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?

2 Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.

3 Aunque un ejército acampe contra mí,
No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado.

4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré;
Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,
Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

5 Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal;
Me ocultará en lo reservado de su morada;
Sobre una roca me pondrá en alto.

6 Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean,
Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo;
Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.

7 Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo;
Ten misericordia de mí, y respóndeme.

8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro.
Tu rostro buscaré, oh Jehová;

9 No escondas tu rostro de mí.
No apartes con ira a tu siervo;
Mi ayuda has sido.
No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.

10 Aunque mi padre y mi madre me dejaran,
Con todo, Jehová me recogerá.

11 Enséñame, oh Jehová, tu camino,
Y guíame por senda de rectitud
A causa de mis enemigos.

12 No me entregues a la voluntad de mis enemigos;
Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.

13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová
En la tierra de los vivientes.

14 Aguarda a Jehová;
Esfuérzate, y aliéntese tu corazón;
Sí, espera a Jehová.


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